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viernes, 5 de diciembre de 2008

Los ciberdelitos en las redes sociales

Las redes sociales crecen en número, variedad, con abundancia de datos y material gráfico, inviables para cualquier intento de supervisión estricta de las actividades de sus usuarios online, según Jorge Flores, coordinador de PantallasAmigas.

Los ciberdelicuentes se mueven rápido. Si los usuarios pasan cada vez más tiempo en las redes sociales, allí van con todo su arsenal para propagar sus creaciones maliciosas. Panda detectó recientemente un nuevo gusano, Boface.G, que se está extendiendo entre los usuarios de las redes sociales Facebook y MySpace. Los internautas reciben un enlace que dirige a un falso vídeo de YouTube, para lo que es necesario descargar una actualización de software. Si lo hacen, abren la puerta de su equipo al gusano.

Hace tiempo que los ciberpiratas no buscan notoriedad, sino lucrarse vendiendo sus creaciones maliciosas a organizaciones criminales. El resultado ha sido una explosión de amenazas: a principios de 2007, la empresa española de seguridad Panda detectó unos 3.000 elementos de código malicioso al día; ahora la media se encuentra en 22.000.

Los ciberdelincuentes saben que es mejor no hacer mucho ruido porque hay mucho dinero en juego. Ya no buscan salir en la prensa como creadores de virus que infectan a millones de ordenadores. Por eso, muchas de estas amenazas son silenciosas, lo que tiene un efecto perverso: el usuario no tiene percepción de estar en riesgo, por lo que cuenta con una sensación de seguridad falsa.

Redes de robots
Sin saberlo, puede que en su ordenador se haya colado un troyano dejando la puerta abierta para que sea controlado de forma remota: el equipo es un zombie desde el que la mafias lanzan correo basura o ataques para tumbar las páginas webs de empresas o instituciones.

Soluciones

Si Internet es un nido de infecciones, los usuarios deben armarse hasta los dientes. “Los riesgos están ahí. Es una realidad, pero también es cierto que hay soluciones tecnológicas en la industria para estar protegido”, asegura Ignasi Camp, director de la empresa de seguridad AVG.

Para evitar engrosar las estadísticas, los expertos recomiendan estar al día con las actualizaciones que anuncian los fabricantes de los sistemas operativos,

En segundo lugar, se recomienda instalar alguno de los productos de seguridad del mercado que ofrezca protección frente a códigos maliciosos (virus, troyanos, programas espía, capturadores de pulsaciones, etc), cortafuegos y filtros anti-phishing, anti-troyanos e, incluso, filtros web que permiten navegar por Internet sin sufrir infecciones ni caer víctima de intentos de explotación de vulnerabilidades, secuestro del navegador o páginas web de phishing.


Sentido común

Los programas de seguridad son imprescindibles, pero no suficientes. “No hay que olvidar el sentido común y tener una cultura de seguridad basada en una buena información”, opina Marcos Gómez. Inteco ha realizado varias campañas de concienciación en este sentido. Ahora, este organismo prepara una guía con recomendaciones para proteger a los niños en el uso de Internet.

El sentido común, por ejemplo, dicta no facilitar información personal en Internet. Pero, según un estudio realizado por Ipsos para PayPal, un 21% de los españoles que compra en Internet utiliza como contraseña su día de nacimiento u otra fecha destacada. El 15% usa el nombre de su mascota y el 14%, el de algún familiar. Un 19% de los usuarios tiene esa información en su perfil público en las redes sociales, lo que facilita el robo de nuestra identidad.


Fuente: expansion.com